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Actualmente, los ejecutivos de la industria manufacturera mexicana están presenciando una transformación sin precedentes provocada por disrupciones económicas como el Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y el aumento en el tipo de cambio peso-dólar, así como los desafíos que presentan la transformación digital, automatización e Industria 4.0 en la operación de las compañías.

En este contexto, las cadenas de suministro de la manufactura cada vez están más interconectadas globalmente, por lo que las compañías que buscan mantener su competitividad, han aumentado drásticamente la frecuencia en que diseñan y analizan su estrategia, al crear gemelos digitales de sus redes de abastecimiento para evaluar escenarios alternativos, así como combatir la incertidumbre y el riesgo que crean las disrupciones económicas y tecnológicas en el mercado.

Según datos del estudio global de LLamasoft, donde se entrevistaron a 725 ejecutivos senior de cadena de suministros de empresas manufactureras a nivel mundial -incluido México- se encontró que las tres principales formas de disrupción económica que afectan las cadenas de suministro de las industrias manufactureras son: impuestos y aranceles (50%), nacionalismo económico (46%), impacto económico de los desastres naturales (44%) e iniciativas y políticas ambientales (43%).

Por otra parte, el estudio encontró que dentro de las empresas manufactureras mexicanas entrevistadas, solo 76% de los ejecutivos tienen planes para proteger sus cadenas de suministro ante estas disrupciones, mientras que los demás toman posiciones reactivas.

A continuación, describo estas disrupciones y lo que están haciendo las mayores empresas globales para prosperar en medio del cambio:

1. Efectos del nacionalismo económico o desglobalización. Se refiere a la transformación de las principales economías del mundo para proteger a sus mercados, mediante una nueva generación de acuerdos y guerras comerciales

La encuesta global de LLamasoft señala que 66% de las empresas manufactureras cambiarían sus cadenas de suministro para enfrentar el nacionalismo económico, mientras que 50% dijo que como consecuencia de esta disrupción se espera un incremento en los costos operacionales y la necesidad de evaluar proveedores alternativos.

Además, la encuesta encontró que menos de la mitad de los encuestados (43%) está dispuesto a cambiar su cadena de suministro para anticiparse al nacionalismo económico, mientras que el 52% prefiere esperar hasta su despertar para reaccionar.

Ante este panorama es necesario tener en el radar: el desarrollo de T-MEC, acuerdo comercial con capacidad de un trillón de dólares en los próximos cinco años, en especial en los sectores automotriz y aeroespacial por los nuevos requisitos de contenido regional y salarios, así como el acerero por el tema de aranceles; la guerra comercial entre Estados Unidos y China, así como entender y aprovechar el potencial de los 12 acuerdos comerciales vigentes de México con 46 países.

2. Industria 4.0: El Internet de las Cosas (IoT) y la cuarta revolución industrial van estrechamente de la mano, por lo que las empresas mexicanas deben iniciar la transición hacia las nuevas tecnologías que están revolucionado el sector manufacturero como la impresión 3D o manufactura aditiva, inteligencia artificial (AI), drones, robots colaborativos (cobots), realidad virtual (VR), realidad aumentada (AR), conectividad y automatización, entre otras, las cuales están cambiando la forma en cómo se inventan y fabrican las cosas, además de redefinr la competitividad de las empresas.

Cabe resaltar que la transición tecnológica representa un gran desafío frente al volumen de empleo que la industria manufacturera pueda generar y retener.

Por su parte, el mercado global de IoT en manufactura tuvo un valor de 165 mil millones de dólares en 2017 y se espera llegue a los 350 mil millones para 2023. Además, se estima que para 2020, cerca del 22% de los automóviles a nivel mundial, estén conectados y dependan del Internet de las Cosas.

Las mayores empresas del mundo están adoptando estas tecnologías no solo por mantenerse a la vanguardia, sino también para incrementar su productividad, mitigar los impactos y proteger sus cadenas de suministro de las disrupciones de mercado. En México y otros países de América Latina, la adopción masiva de estas tecnologías y nuevos modelos de negocio se presentará de manera gradual y en un espectro de 5 a 10 años.

3. Cadena de suministro como generador de competitividad en desafiantes ambientes de negocio: Bajo las condiciones de alto riesgo e incertidumbre, las industrias deben ajustar continuamente su cadena de suministro para las condiciones cambiantes del mercado.

Para que los negocios no corran el riesgo de perder participación de mercado y ganancias, se recomienda crear un gemelo digital de su red de abastecimiento global, en donde pueden experimentar con nuevas ideas en un ambiente libre de riesgo, identificar oportunidades para ahorrar costos y mejorar continuamente sus operaciones.

Las empresas de manufactura que proactivamente rediseñan su cadena de suministro responden rápidamente a los entornos cambiantes de mercado, así como cumplir con sus objetivos de rentabilidad y servicio.

Hacia una cadena de suministro disruptiva en el sector manufacturero.

Fuente: Dinero en Imagen

En la opinión de:

A.A. Felipe M. González Jaimes
Presidente de CLAA.

El escenario es retador para las compañías dedicadas a la manufactura; sin embargo, a través de la práctica del diseño de cadena de suministro, empresas del sector han identificado un ahorro promedio en los costos variables totales de 10.4% en proyectos de diseño de redes, optimización de inventarios, optimización de transporte y planeación de capacidad y análisis de riesgo, mientras mantienen o mejoran la experiencia del cliente.

Es momento de anticipar, modelar y optimizar las operaciones de la cadena de suministro en la era de la cuarta revolución industrial, donde la manufactura 4.0 (término que integra el piso de manufactura con el punto de venta) busca optimizar sus costos, brindar un servicio sostenible y mitigar sus riesgos en beneficio del consumidor.

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