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Los senadores Jon Tester (D-Mont.) y Mike Rounds (R-S.D.) junto con un grupo bipartidista del Senado presentaron, el 13 de mayo, una resolución para apoyar el etiquetado-de-país-de-origen (COOL, por sus siglas en inglés) de productos cárnicos de res y cerdo, argumentando un apoyo a ganaderos afectados por las condiciones del mercado debido a la pandemia de COVID-19, e instan a iniciar negociaciones comerciales para permitir que EE.UU. vuelva a implementar COOL obligatorio (MCOOL-Mandatory COOL), de tal forma que pueda cumplir con lo resuelto en la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Dicha resolución también ha sido copatrocinada por los senadores Steve Daines (RMont.), John Thune (R-S.D.) y Cory Booker (D-N.J.).

Este tema, mediante varias peticiones, incitativas y proyectos de ley, se ha venido discutiendo desde hace algún tiempo, atraído por varias asociaciones ganaderas y ONGs (USCA, R-CALF USA, American Farmers and Rancher, Oklahoma Farmers Union, Organization for Competitive Markets y American Grassfed Association, entre otras) a fin de limitar, entre otras acciones, la definición del término en la etiqueta para que sean designados única y exclusivamente al ganado “nacido, criado y sacrificado” en EE.UU. (ej. “U.S. beef” o “Product of USA”). Incluso, el tema de COOL se incluía dentro de propuestas políticas de dos contendientes a la candidatura demócrata para la presidencia de los EE.UU. (Bernie Sanders y Elizabeth Warren), así como en plataformas políticas para contender o defender un escaño en el Congreso, a nivel regional y nacional, como lo es en este caso. A nivel estatal, se han discutido proyectos de ley en congresos locales, como recientemente ha ocurrido en Washington, Colorado, Oklahoma y Dakota del Sur. A nivel nacional, el senador Cory Booker (D-N.J.) lo incluye en su Proyecto de Ley- Farm System Reform Act of 2019.

En un comunicado, el Senador Rounds (R-S.D.) dijo que COOL encaja en las actuales discusiones para mejorar la seguridad alimentaria estadounidense, brinda transparencia hacia los consumidores y minimiza los problemas de la cadena de suministro durante la pandemia de COVID-19. Afirmó que, la actual política no solo es engañosa para los consumidores, sino que pone a los ganaderos estadounidenses en una desventaja competitiva. También, insistió que esta resolución da inicio a la discusión, considerada como crítica y necesaria, en torno a una necesaria seguridad alimentaria en EE.UU., beneficiando directamente a ganaderos y a consumidores.

Por lo que pretenden incluirlo en alguna legislación de apoyo a las afectaciones por COVID-19, siempre y cuando cuenten con el apoyo necesario del resto de los miembros del Senado. Por su parte, la asociación ganadera R-CALF USA abrió una petición en línea, la cual pide que el Presidente Trump y al Congreso para que aprueben de inmediato COOL para carne de res, cerdo y lácteos, para fortalecer la seguridad alimentaria nacional y ayudar a estimular la economía en respuesta a la crisis de COVID-19. La página de internet ha obtenido más de 380,000 firmas de apoyo. (https://rcalf.jotform.com/201124604377044)

Por otro lado, la Asociación Nacional de Ganado Bovino (National Cattlemen´s Beef Association, NCBA), la organización ganadera más grande y más influyente de Estados Unidos, y aliada de México y de Canada en torno a los esfuerzos para la revocación de COOL en cárnicos, retomó este tema, ya que algunos de sus miembros, particularmente del estado de Oregón, han expresado su intención de buscar alternativas en torno a un etiquetado que brinde información al consumidor sobre el origen de la carne. La NCBA ha comentado que entiende que algunas prácticas sobre el origen de la carne son una preocupación para algunos de sus miembros y que comparten un compromiso para que exista etiquetado claro y veraz. La NCBA formó un grupo de trabajo con diversos miembros para examinar y brindar alternativas voluntarias a sus miembros sin distorsiones en la industria. Por lo que ahora busca la alternativa para cada quien pueda someterse a un etiquetado voluntario a través del Programa de Proceso de Verificación (Process Verified Program, PVP) que opera el Servicio de Comercialización Agrícola del USDA (Agricultural Marketing Service. AMS). Dicho programa brinda, mediante un costo, la verificación en la comercialización de productos que demuestren: un sistema de gestión de calidad o de una regulación; una práctica de producción y/o manejo; un servicio con una característica para el tipo de operación; una característica cuantificable como tamaño, peso o edad; y una característica, práctica o requisito que solicite específicamente un cliente o consumidor.

En distintos foros y reuniones, la NCBA ha declarado que se opone a solicitar una regulación gubernamental adicional hasta que no se entienda profundamente el alcance de prácticas de etiquetado que se utilizan actualmente y no provocar una regulación innecesaria, onerosa y que incumpla las obligaciones de EE.UU. ante sus principales socios comerciales y ante la OMC en torno al COOL.

Consideraciones:

Es importante comentar que, aunque se trata de una resolución (intención, o propósito) que requiere aun la aprobación del Senado y de la Cámara de Representantes antes de cualquier presentación al Ejecutivo, este tipo de resoluciones o proyectos de ley e iniciativas sobre COOL vienen cada vez más en aumento, ya sea a nivel regional, estatal o nacional.

La alternativa de PVP que ofrece la NCBA junto con el USDA, aunque pudiera ser una opción inmediata, puede abrir el espacio para demandar una mayor regulación y obligatoriedad en torno al etiquetado de país de origen y discriminar, poniendo en desventaja, a la carne y ganado provenientes de México, aun cuando se trate de un programa voluntario.

Por otro lado, algunos contendientes a candidaturas (demócrata y republicana) a nivel del congreso, han expresado su apoyo a COOL mediante distintas propuestas, por lo que el tema ha acelerado su discusión política en 2020, ya que es utilizado como un elemento primordial de campaña en el sector rural.

Algunos miembros del Congreso y de la propia administración, podrían ver que una resolución del Senado puede ser el inicio formal hacia la obtención de apoyo político en este tema. Aun cuando pudiera estar lejos hacia cualquier implementación, su pronunciamiento o intención ha sido crítico para obtener más tracción. Mas de lo esperado.

Los senadores Tester (D. Mont.) y Rounds (R- S.D.) se han pronunciado, además de COOL, a que los empacadores de carne aumenten la proporción de transacciones negociables en efectivo, o "spot", en un 50% de sus compras totales de ganado. Lo que según indican, mejoraría la precisión de la formulación de precio pagado al ganadero y aumentaría la transparencia para los productores y engordadores. Ambos senadores han exigido al Departamento de Justicia, en coordinación con el USDA, una investigación sobre fijación de precios en el mercado de ganado a raíz de la pandemia del COVID-19. Lo que impulsa y brinda elementos políticos para continuar estimulando COOL.

Las primarias republicanas para contender al escaño del Senador Rounds en Dakota del Sur se prevé que sean el próximo mes de junio. Su contrincante, la congresista estatal Scyller Borglum (R), posiciona a COOL como una de las principales medidas de su plataforma de campaña política.

Antecedentes Caso COOL

La Ley Agrícola de los EE.UU. de 2008 (Farm Bill), contemplaba un mandato para el establecimiento de regulaciones en materia de COOL, aplicables a animales vivos y productos cárnicos.

En 2009, México y Canadá iniciaron ante la OMC, un mecanismo de solución de diferencias en contra de la Ley COOL derivado de los costos y la discriminación hacia la exportación de animales vivos y productos cárnicos que ocasionaba dicha disposición.

En 2012, la OMC adoptó el fallo del Órgano de Apelación en la que se confirmó que las reglas de COOL eran discriminatorias y que no se justificaba, ya que los costos relacionados con su cumplimiento no eran proporcionales a la información brindada a los consumidores

En mayo de 2013, Estados Unidos publicó una nueva regulación para cumplir con las recomendaciones hechas por el panel de la OMC.

México y Canadá consideraron que esta nueva regulación de COOL no cumplía con lo dispuesto por el panel, por lo cual ambos países iniciaron en agosto de 2013 un proceso de apelación que obtuvo una resolución definitiva en 2015, donde el Órgano de Apelaciones de la OMC confirma en el sentido de que COOL resulta discriminatoria en contra de las exportaciones de animales vivos y productos cárnicos de México y Canadá.

El de 2 de marzo de 2016 el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), publicó en el Diario Oficial estadounidense (Federal Register), la regla final que enmienda COOL, al remover el requisito de este etiquetado en los productos cárnicos de res y cerdo.

En caso de que la Ley COOL sea reinstalada en las regulaciones para productos cárnicos importados, el fallo de la OMC de 2015 le otorga a México el derecho de activar represalias o compensaciones contra los EE.UU. por la pérdida de ingresos de exportación asociados con COOL.

Fuente: SADER.

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