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La élite china está convencida de que Estados Unidos está en un declive irreversible. Así lo informa Jude Blanchette, del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales, un grupo de expertos con sede en Washington. Lo que ha sucedido en EU en los últimos años, en especial en política, respalda esta perspectiva. Una democracia liberal estable no elegiría a Donald Trump (un hombre carente de todas las cualidades y habilidades necesarias) para el liderazgo nacional; sin embargo, la idea del declive es exagerada. EU conserva grandes activos, sobre todo en economía.

Durante siglo y medio, Estados Unidos ha sido la economía más innovadora del mundo. Esa ha sido la base de su poder e influencia global. Entonces, ¿cómo se ve ese poder de innovación en la actualidad? La respuesta es: bastante bien, pese a la competencia de China.

Los mercados de valores son imperfectos, pero el valor que los inversionistas le asignan a las compañías al menos son una evaluación relativamente imparcial de sus perspectivas. A finales de la semana pasada, 7 de las 10 compañías más valiosas del mundo y 14 de las 20 principales tenían su sede en Estados Unidos.

Si no fuera por el petróleo de Arabia Saudita, las cinco compañías más valiosas del mundo serían los gigantes estadunidenses de tecnología: Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet y Facebook. China tiene dos compañías de tecnología valiosas: Tencent (en la séptima posición) y Alibaba (en la novena). Pero esas son las únicas compañías de China que se ubican en las primeras 20. La compañía europea más valiosa es LVMH en el lugar 17. Sin embargo, es solo una colección de marcas de lujo establecidas. Eso debe preocupar a los europeos.

Cuando observamos solo a las compañías de tecnología, EU tiene 12 de las 20 principales; China (con Hong Kong, y excluyendo a Taiwán) tiene tres, y hay dos compañías holandesas, una de las cuales, ASML, es el productor más grande de máquinas que fabrican circuitos integrados. Taiwán tiene a Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), el fabricante de chips de computadora por contrato más grande del mundo, y Corea del Sur tiene Samsung Electronics.

Las ciencias biológicas son otro sector crucial para la prosperidad futura. Aquí hay siete compañías europeas (incluidos Suiza y Reino Unido) en las 20 principales. Pero Estados Unidos tiene siete de las 10 principales, y 11 de las 20 principales. También hay una compañía australiana y otra japonesa, pero no hay empresas chinas.

En resumen, las firmas estadunidenses tienen un dominio global y casi todas las compañías más valiosas que no son de EU tienen su sede en países aliados.

Este enfoque basado en el mercado de valores excluye a las empresas chinas de propiedad estatal, así como a Huawei, líder mundial en telecomunicaciones y que no cotiza en bolsa. China tiene el liderazgo en otras áreas, sobre todo los trenes de alta velocidad, pero el origen de esa tecnología fue en otros lugares. El éxito de China en los ferrocarriles y varias esferas más se debe a la construcción de infraestructura a gran velocidad y escala.

Uno puede argumentar que las empresas estadunidenses dominantes ya no son jóvenes.

Además, los gigantes de tecnología de EU compraron compañías que se crearon en otras partes; sin embargo, esa es una de sus fortalezas.  Además, Estados Unidos lidera el capital riesgo. Según Dealroom, la inversión de capital de riesgo alcanzó un total de 487 mil millones de dólares desde 2018 hasta el primer trimestre de 2021 en EU, en comparación con 379 mil mdd en total de China, Reino Unido, India, Alemania, Francia, Canadá, Israel y Singapur. En relación con el producto interno bruto (PIB), la inversión estadunidense solo se ubicó por detrás de Israel y Singapur. En las solicitudes de patentes internacionales, China ocupó el primer lugar en 2019, con 59 mil 45 respecto a 57 mil 705 de Estados Unidos. Pero el resto de los 10 países principales eran aliados de EU. En combinación con EU, sus solicitudes de patentes fueron de casi 175 mil.

También son importantes las universidades. En un ranking muy conocido, cinco de las 10 mejores y 10 de las 20 mejores universidades son estadunidenses y solo una es china. Además, como sostiene Richard McGregor, el control centralizado en China es cada vez más estricto. Ese control nunca fomenta la originalidad sostenida.

El panorama de EU no es el de un colapso hacia la irrelevancia económica, en especial cuando se combina con sus aliados. Incluso si China pronto tiene la economía más grande del mundo en todos los aspectos, no será la más productiva o innovadora. Además, EU y sus aliados deben permanecer a la cabeza durante mucho tiempo, incluso si el gobierno de Xi Jinping no calcifica la economía de China.

La mayor amenaza para el papel de Estados Unidos en el mundo reside en sí mismo, no en China. Si elige líderes que desprecian la democracia, la diversidad, las alianzas globales, la ciencia y la razón, sin duda va a decaer. El hecho de que los republicanos no repudien al ex presidente hace que eso sea más probable. Sin embargo, ese será el resultado autoinfligido de no poder crear una visión compartida de un futuro mejor.

Las élites chinas tendrán razón en que EU está en camino a la ruina, pero pueden estar equivocados al asumir que su propia dirección es mejor. Poner a mil 400 millones de personas bajo el control de un partido, controlado por un solo hombre, no es la mejor manera.

Un gran activo de EU ha sido su capacidad para atraer a los mejores y más brillantes del mundo. Dos hombres nacidos en India ahora dirigen Microsoft y Alphabet. Uno de los dos cofundadores de Google era un inmigrante de la Unión Soviética. La diversidad, dentro de un marco de instituciones y valores compartidos puede ser una fuente de vitalidad en la fuerza de EU en los negocios, la cultura y la política.

Es poco probable que EU se mantenga como la potencia dominante, porque la población de China es cuatro veces más grande. Sin embargo, siempre que EU siga siendo democrático, libre y abierto, tiene muchas posibilidades de seguir siendo el país más influyente del mundo. Si, en su lugar, decide ser lo que desean los reaccionarios, fracasará, pero esa será su propia elección, no su destino.

Fuente: Milenio.

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